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EL ENIGMA DE UN PODER

Ana Mitila Lora

Tibio aún su cadáver, las discusiones sobre cuáles fueron las condiciones que posibilitaron que el doctor Joaquín Balaguer, fallecido a los 96 años, sobreviviera políticamente durante setenta y dos años, suscitan debates. Las interrogantes podrían ser objeto de foros y seminarios y de interés tanto para los gobernantes como para los gobernados.
Su habilidad política, su conocimiento de la naturaleza humana, su longevidad y los errores de sus contrarios lo convirtieron en un superviviente político de dos siglos y en un fenómeno que trasciende fronteras.

Contrario a lo que muchos creen fue un hombre predecible y extraordinariamente coherente. En esencia fue siempre el mismo, pero supo adaptarse a los nuevos acontecimientos, a hombres y circunstancias. “La política es, en definitiva, el arte de acomodar el derecho y la administración pública a realidades concretas’’, sentenció en una ocasión y eso fue lo que justamente hizo durante sus 72 años en el escenario político.

Algunos afirman que Balaguer fue fruto de un método. Pero resulta que nadie conoció a cabalidad los fundamentos de ese sistema. Siendo un hombre que escogió desde temprana edad la soledad, como observaba Virgilio Alcántara, fue imposible para sus relacionados llegar a conocer, contadas por él, todas las motivaciones de su pensamiento. Sin embargo, Balaguer podría ser descodificado a través de sus propias palabras. En definitiva, ¿qué sabemos de Balaguer? Que no sea lo que hizo, lo que escribió o lo que dijo. En consecuencia, a los periodistas, a los cientistas sociales, a sus seguidores, y al público interesado en su vida y obra no les queda más remedio que tratar de interpretar sus palabras y la conducta del controversial caudillo.

De Balaguer más que certezas tenemos interrogantes. Entre ellas, ¿cómo sobrevivió a los cambios experimentados por la sociedad dominicana desde 1930 hasta erigirse en un patriarca que pareció eternizarse sobre el destino político dominicano? ¿cómo se convirtió en la figura determinante aún durante su permanencia en la oposición?
En sus discursos y obras destacan los grandes temas de la ideología trujillista como el mesianismo, hispanismo, antihaitianismo y su apego a nociones como el orden y la paz, por encima de otros valores. En su oratoria fue recurrente encontrar siempre dos caminos, en el que él encarnaba los valores positivos como el progreso y el bienestar, mientras los otros representaban el caos. Por ejemplo, uno de sus lemas de campaña apelaba a que “Balaguer es la paz’’ o “Un camino sin peligro’’. Muy similar, por cierto, a “No hay peligro en seguirme’’, utilizado por Trujillo en 1930. Pero dejemos que sean sus palabras tomadas de discursos, composiciones y poemas, las que revelen algunas claves de su permanencia en el mundo político.

En 1952

Para los estudiosos de Balaguer el discurso “El principio de la alternabilidad en la historia dominicana’’, pronunciado en 1952, resume su pensamiento. En el análisis de cómo Trujillo se afianzó en el poder, Balaguer parece reflejar su propia trayectoria: “Todos cuantos en 1930 se opusieron a Trujillo, se han ido incorporando poco a poco a su régimen, y de buen grado o por fuerza se han inclinado ante él, convencidos por la grandeza de su obra o por el magnetismo de su personalidad’’. La observación remite a lo acontecido durante la carrera política del líder reformista, quien logró convertir a sus adversarios en colaboradores. De humillar públicamente y deportar al general Elías Wessin Wessin en 1971 por alentar un golpe de Estado, lo convirtió en secretario de las Fuerzas Armadas en 1990. De prohibirle la entrada a los cuarteles al héroe nacional general Antonio Imbert Barreras en 1969, lo designó presidente del Consejo de Administración de la Rosario Dominicana durante uno de sus últimos mandatos constitucionales. De adversar políticamente al profesor Juan Bosch durante gran parte de su vida, apoyó en 1996 al Partido de la Liberación Dominicana (PLD), a través del llamado Frente Patriótico.

En su famoso discurso de 1952 sostuvo que aunque se había eliminado “el dogma de la alternabilidad como fundamento de la democracia’’ la sociedad dominicana se había democratizado cuando los “sin apellidos’’ podían acceder a los cargos públicos. Quizás por ello fue una queja en muchos de sus gobiernos que personas con evidentes carencias de educación doméstica y académica fueran convertidas en funcionarios. Balaguer en su discurso sostenía que Trujillo había construido una democracia igualitaria, donde todos podían aspirar a todo, menos a romper el orden establecido. En un encendido elogio al autoritarismo atribuyó a esa condición el que Trujillo consiguiera la independencia financiera de Estados Unidos y con Haití la definición de la frontera.

El juego de la democracia, entendida por la sucesión de un gobernante por otro en cada período de tiempo establecido por la Constitución de la República, era para Balaguer sólo teoría: “Ese precepto no sólo es contrario a las leyes de la historia, sino también a las leyes de la naturaleza humana”. En la ocasión, recordó que la política no es sólo el arte de perseguir lo justo, sino de buscar lo conveniente.

Balaguer recordó en su discurso que en 1844 Pedro Santana “atropella desde el primer día el principio de alternabilidad consagrada en la Constitución de San Cristóbal’’. Catorce años después de pronunciar esa pieza oratoria, los seguidores del líder reformista, quienes controlaban abrumadoramente el Congreso Nacional hicieron lo mismo cuando reformaron la Constitución en noviembre de 1966. Volvieron a reinstaurar la reelección sin límites. En la ocasión, Rafael Herrera, emblemático director de LISTíN DIARIO, refiriéndose a los miembros de la Asamblea Revisora editorializó lo siguiente: “Lo recuerdan todo, pero son incapaces de aprender nada. Tanta ceguera parece increíble’’. Francisco Augusto Lora, vicepresidente de la República entre 1966 a 1970, advertía sobre el peligro del continuismo: “El peligro a que está abocado el país es el continuismo y no sé por qué las voces que se han alzado contra la memoria de Trujillo lo han callado, es el continuismo balaguerista que actúa usando muchos de los métodos y sistemas del trujillismo’’. En su revelador mensaje Balaguer elogió a Buenaventura Báez, por haber sido proscrito cinco veces de la Presidencia e igual número de veces haberla recuperado. También a Ulises Heureaux (Lilís), por haber sabido controlar el poder durante 20 años. En cambio, cuestionó la trayectoria de los presidentes Ignacio González y Francisco Gregorio Billini porque éstos “no supieron vestirse con la toga de la virilidad’’ al acceder a traspasar el mando sin resistirse a ello.

En lo que parece un osado metamensaje cuando corría el año 1952, Balaguer afirma que los dominicanos podrían renunciar a Trujillo si dispusieran para sustituirlo, “de otro conductor dotado de las mismas capacidades como gobernante’’. A su juicio en 400 años sólo Nicolás de Ovando y Rafael Leonidas Trujillo fueron grandes, cuando juzgó las obras de infraestructuras llevadas a cabo por ambos. Paradógicamente, Balaguer completa el trío de los gobernantes que más recursos y esfuerzos dedicaron a las construcciones.

En 1959

En mayo de 1959 fue celebrado el vigésimo noveno aniversario de la Era de Trujillo. Para la ocasión, Balaguer, vicepresidente de la República, pronunció el discurso de rigor. El mismo fue reproducido por El Caribe el 22 de julio de 1961:

...“Pero, ¿para qué seguir hablando de la obra que Trujillo ha realizado cuando ella está presente en cuanto véis y en cuanto palpáis desde Cabo Engaño hasta Pedernales? ’’. Treinta y cinco años después, Balaguer utilizó la misma frase en su mensaje de repostulación como candidato a la Presidencia en 1994.

...“Cuando un dominicano expresa que debe su bienestar a Dios y Trujillo no hace otra cosa que hacerse intérprete de este hecho pasmoso que se ha cumplido aquí por primera vez en la historia’’...Pero ahora, ¡qué sarcasmo! Ahora se pretende libertarnos de quien ha sido precisamente el único de nuestros libertadores. De Trujillo, señores, que rescató la soberanía de las Aduanas, que nacionalizó la frontera, que nos ha conducido a las batallas contra la pobreza y contra el intervencionismo extranjero’’...

...“Sean cuales sean las sorpresas que el porvenir nos reserve, estamos desde ahora seguros de que el mundo podrá ver a Trujillo muerto, pero no prófugo como Batista, ni fugitivo como Pérez Jiménez, ni sentado ante las barras de un tribunal como Rojas Pinilla. El líder dominicano es hombre de otra clase y estirpe y si cae, sabrá caer como el árbol cuando lo abate el rayo’’...

...“El mismo advenimiento de Trujillo al poder parece un milagro en el que interviene la propia mano de la Virgen de La Altagracia. El Mesías de 1930 llegó precisamente cuando la catástrofe final se hallaba a la vista. El mismo meteoro que destruyó la Capital de la República (el ciclón San Zenón del 4 de septiembre de 1930) sirvió de anuncio providencial a la Era que se iniciaba’’...

Junio de 1961

“He aquí, señores, tronchado por el soplo de una ráfaga leve, el roble poderoso que durante más de 30 años desafió todos los rayos y salió vencedor de todas las tempestades. Todos sabemos que con este muerto glorioso perdemos el mejor guardián de la paz pública y al mejor defensor de la seguridad y el reposo de los hogares dominicanos...

..“Su entusiasmo por las condecoraciones y su afición a los títulos y a todo lo que es pompa teatral en las implacables luchas del poder, no respondió en el fondo a un simple sentimiento de vanidad, como muchos creyeron, sino que fue uno de los recursos de que se valió este artista de la política, conocedor profundo de la sicología de las masas, para sugestionar las multitudes’’...

La observación de Balaguer remite a reflexionar sobre sus actitudes. El líder reformista fue un hombre sobrio. Nunca usó condecoraciones, a menos que fueran de rigor. Igual que Trujillo, conocedor de la sicología del pueblo, utilizó el recurso de su rica oratoria y conocimientos enciclopédicos para impresionar a las masas. De sus discursos el pronunciado en la primera cumbre de jefes de Estado Iberoamericanos en Guadalajara, México, registra el mayor número de citas por línea. En lugar del plumaje de Trujillo, Balaguer alimentó el mito a su alrededor con una vida estoica, misteriosa, frugal, marcada por su devoción al trabajo, a sus familiares muertos y a conservar el poder.

... “Querido jefe: hasta luego. Tus hijos espirituales, veteranos de las campañas que libraste durante más de 30 años para engrandecer la República y estabilizar el Estado, miraremos hacia tu sepulcro y no omitiremos medios para impedir que se extinga la llama que tú encendiste en los altares de la República y en el alma de todos los dominicanos’’...

Tres meses después

Convertido en Presidente de la República, el 2 de octubre de 1961 Balaguer viajó a Nueva York donde pronunció un discurso ante las Naciones Unidas. Fue despedido en el aeropuerto por Ramfis Trujillo. En su discurso solicitó a la OEA levantar las sanciones impuestas a la República Dominicana. Dijo que no era responsable de los abusos cometidos durante la dictadura.

El 24 de octubre de 1961, con Ramfis Trujillo como jefe de las Fuerzas Armadas, Balaguer resalta los progresos alcanzados en el respeto a los derechos humanos. Tres semanas después, Trujillo hijo y sus colaboradores dieron muerte a los que participaron en la trama para ajusticiar al dictador. En ese discurso Balaguer lamentó “la diabólica’’ presencia de los paleros y “contrapaleros’’. Criticó que “los caliés, otra odiosa superviviencia de nuestro antiguo Servicio de Seguridad, quedaran totalmente extirpados por la reforma que bajo la dirección del ex coronel del cuerpo de carabineros de Chile, don Pablo Tuza Doncha, se está implantando’’...

En 1964 y 1978
El 29 de julio de 1964, Balaguer, quien acababa de fundar el Partido Reformista, pronunció un discurso en el Hotel Park Sheraton de Nueva York, durante un banquete ofrecido por la juventud reformista, se quejó de que Trujillo había desterrado a Juan Pablo Duarte de las escuelas dominicanas. “La venerable figura del Padre de la Patria pasó a un segundo plano’’. Según la denuncia de Balaguer, para disminuir la figura de Duarte, Trujillo le contrapuso la del general Pedro Santana.

Catorce años después, el 6 de julio de 1978, antes de entregar el poder al presidente electo Antonio Guzmán, Balaguer decretó el traslado de Pedro Santana al Panteón Nacional. El general Santana fue el hombre que desterró a Duarte y su familia del país y ordenó el fusilamiento de Francisco del Rosario Sánchez, uno de los Padres de la Patria, y sus parientes. Los familiares de Sánchez no callaron. “Hoy se dispone llevar al traidor, como si la historia fuera patrimonio de las incongruencias, al Panteón Nacional, donde descansan los despojos mortales de los dominicanos a quienes él arrancó la vida’’. Días después, el 24 de julio, el entonces presidente justificó la medida en un memorable discurso: “A pesar de la repugnancia que nos inspiran tus crímenes de Estado fuiste grande ante Haití, el mayor peligro que ha amenazado en todas las épocas la existencia de la República, y esos laureles, aunque manchados por la Anexión, bastan para llevarte al Olimpo de nuestros dioses’’.

¿Por qué llevar a Santana al Panteón Nacional en ese momento si existía un decreto disponiendo el traslado desde 1975? Algunos opinaron, en el calor de la polémica, que se debía al triunfo electoral del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y a que el artífice de esa victoria había sido José Francisco Peña Gómez. El historiador Juan Daniel Balcácer opinó, en el fragor de la controversia, que la iniciativa del líder habría satisfecho las aspiraciones de un sector militar que se identificaba más con Santana que con Duarte. Santana simboliza el éxito político, el orden, la riqueza y el poder, mientras que Duarte, encarna el romanticismo político, el fracaso, el destierro y la pobreza.

En 1964, durante su destierro neoyorkino, Balaguer denunció la vigencia de Trujillo en las prácticas políticas del Triunvirato. El líder tomaba distancia del dictador y fue más lejos: “...Con él (Duarte) ocurre lo contrario de lo que acontece con Trujillo. El cuerpo de Trujillo descansa en tierra extraña, pero sus sistemas, sus ideas de gobierno, su escuela política, continúan vigentes bajo la nueva administración en la República Dominicana’’...Los dardos contra Donald Reid Cabral, después convertido en presidente en funciones del Partido Reformista Social Cristiano, fueron cuestionadores: ... “El país vive hoy como en la época que se creyó liquidada: el 30 de mayo de 1961; bajo el imperio de la arbitrariedad y la violencia’’.

En cuanto a la Constitución dijo que ésta, “existe, pero como ayer, sólo existen en la letra impresa las garantías individuales. La amenaza de una orden de deportación pende sobre la cabeza de todo el que ose disentir del criterio de las autoridades’’... (Discurso 29 de julio de 1964). Balaguer, un hito en la historia de la supervivencia política universal, es y seguirá siendo objeto de estudio en todas sus dimensiones. Su compleja personalidad lo llevó a escribir composiciones tan contrapuestas como la criolla: “Lucía, tan lánguida, tan leve y tan sublime y “Yo”, yo soy de hierro, la fuerza toda se resume en mí cual todas las maldades las resume Satán’’. Este último poema, escrito en la década de 1920 se ajustaba a la época. Balaguer necesitaba llamar la atención y acarrearse el respeto de los personajes que ocupaban los principales roles de la escena política. Una vez más, Balaguer necesitó acomodarse a las circunstancias.

1 de agosto 2002, Listín Diario

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